La Conquista de Fuerteventura finalizó en 1405. Betancuria, lugar escondido en un valle para prevenir los ataques piráticos de los vecinos del continente africano, fue escogida para capital y desde ella se gobierna la isla. Con la Conquista dirigida por el Normando Jean de Bethencourt, Fuerteventura finaliza su Prehistoria e inicia una nueva etapa, que tendrá reminiscencias feudales. En 1.476, se constituye jurídicamente el Señorío Territorial de Fuerteventura, por el cual, los Reyes Católicos reconocen al conquistador su dominio sobre la Isla. La Villa de Betancuria, donde se asientan los conquistadores, se convierte en el eje que ostenta el poder administrativo por medio de un Cabildo (a modo de ayuntamiento único), sometido a los Señores como propietarios de la isla. 

Sobre el asentamiento de población en el resto de la isla carecemos de fuentes. Según ROLDAN VERDEJO “se realiza en los valles de mejores tierras. Betancuria, Santa Inés, Río Palmas, Pájara, Antigua, Tuineje, Tetir y La Oliva, que son los centros de mayor importancia y por consiguiente los más antiguos. Se huye de las costas, de terrenos menos fértiles o completamente estériles y arenosos, y sobre todo de la costa oriental por el temor de las invasiones bereberes”. 

Fundada la capital, Pájara, al sur de Betancuria, y La Oliva, al norte, formarán la primigenia espina dorsal de la isla.  Un manuscrito anónimo relata que el pueblo de La Oliva fue fundado en 1.500 por unos individuos conocidos por los hermanos Hernández, residentes en la Villa de Betancuria “ quienes construyen en esta jurisdicción dos casitas con el objeto de pasarse a este término durante el tiempo de las sementeras. Al efecto fabricaron las referidas casas y construyeron una especie de mareta o estanque para el riego de los sembrados, todo ello en el sitio denominado Puerto Escondido. A la idea de los hermanos Hernández se adhirieron otras personas que empezaron a fabricar pequeñas y diseminadas casas, estimulados por las plantaciones de cereales”.
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